miércoles, 1 de julio de 2026

Fotografía del mes (I): el quiosco de los Terceros. Septiembre, 1973.

 

El 27 de septiembre de 1973, el fotógrafo aficionado toma esta foto del quiosco de prensa que existía en la Plaza de los Terceros, hoy desaparecido. En la confluencia de las calles Bustos Tavera y Sol, cerquita de la parroquia de Santa Catalina, de la taberna de Los Claveles y de la del Rinconcillo, se encontraba este establecimiento que también vendía chuches para los más pequeños. Estos quioscos se encontraban diseminados por toda la ciudad en aquellos años.

 

 

 

Hoy, lamentablemente, han desaparecido casi todos. Y, además, la plaza ha sido invadida por veladores, turistas y ruido, ocupando y degradando el espacio público. La imagen es muy curiosa porque nos cuenta la vida cotidiana de la época, finales de septiembre de 1973, con Franco aún vivo. Si ampliamos la foto, en la esquina inferior, hacia la izquierda, vemos dos revistas de humor de aquellos años, el Hermano Lobo y la Codorniz, hoy desaparecidas y que tan buenos ratos nos hicieron pasar en unos momentos donde había que burlar con habilidad la censura del tardofranquismo. También aparecían periódicamente, sobre todo en septiembre con el comienzo de cada curso escolar, las tiradas de colecciones por fascículos semanales, como la de Maestros de la Pintura que aparece en la parte inferior.

También podemos observar, algo más a la derecha, la existencia de semanarios informativos, como la Gaceta Ilustrada, que se hacían eco del reciente golpe de estado militar perpetrado contra el gobierno legítimo de Chile, dado el 11 de septiembre de ese mismo año por el general Pinochet, que acabó con la vida de su presidente democrático Salvador Allende. Comenzaba así una dictadura sangrienta que costó la vida y la libertad de miles de personas y mucho sufrimiento, además de suprimir la democracia chilena durante décadas.

 

 


Finalmente, también vemos que empezaban a editarse revistas con "chicas ligeras de ropa", señales de una dictadura que ya no podía poner trabas a una sociedad española que anhelaba respirar más libertad en todos los sentidos. Asimismo, las fotos dan cuenta del "parque automovilístico" de aquellos años en los barrios populares del centro de Sevilla: seítas, renault gordinis, citroën dos caballos, landrovers, motocicletas...