domingo, 14 de junio de 2026

Fotografía del mes (II): el Corpus de 1972.

 

El 1 de junio de 1972 se celebra en Sevilla la tradicional procesión del Corpus Christi. La foto recoge el encuentro del paso de San Fernando ante el altar efímero levantado por la Hermandad de los Servitas dedicado a la Virgen de la Soledad. Obsérvese la sencillez del paso -casi una mesa con flores- de una procesión que no pasaba en aquellos años por sus mejores momentos. Es evidente que no todo tiempo pasado fue mejor, pese a que la memoria nos juegue, a veces, malas pasadas idealizando lo que no era autenticidad sino mera pobreza de ideas y de recursos.

 

 


 

No es que el Corpus sevillano haya mejorado mucho después de cincuenta años, pero la colaboración de las hermandades lo ha dignificado bastante. No obstante, continúa la precariedad de muchos de sus pasos -que siguen sin estar a la altura de una mínima excelencia-, y sigue sin solucionarse la desmesura de su extensión y duración, supeditada más a ser un acontecimiento social donde lucirse que a su verdadero significado litúrgico, lo que la convierte en una procesión insufrible para el público que aún va a contemplarla.

Ahora que no faltan tantos recursos como en aquel lejano 1972, sin embargo, siguen faltando ideas y voluntad para acometer una reforma en profundidad de la procesión del Corpus que le de una mejor imagen, una mayor calidad artística y un mejor sentido religioso. Pero la Sevilla Ensimismada -Consejo y Cabildo- seguirá enrocada en mantenerla así a pesar de todo.

Ni siquiera la evidencia de la multitud de personas que espera al traslado del Señor de la Sagrada Cena -una vez terminada la procesión- cuestiona los serios errores de planteamiento del Corpus sevillano. Y así seguiremos, lamentablemente.

 

lunes, 1 de junio de 2026

Fotografía del mes (I). Rocío de 1977.

 

30 de mayo de 1977. El fotógrafo aficionado documenta un día en la Romería de la Virgen del Rocío y hace esta foto en la mañana de la fiesta de Pentecostés. Una foto que bien podría haberse tomado hoy porque rezuma el mismo sabor popular de hace cincuenta años.